lunes, 13 de diciembre de 2010

Navidad...

Pronto será navidad, la época más esperada el año, la época exacta para pedir perdón, para reflexionar y darnos cuenta de todos nuestros errores, época exacta para reconciliarnos y estar bien con nuestra propia alma.
La navidad es más que un regalo, más que una posada, la navidad es el reflejo de lo que en realidad somos y es en la única época en el que dejamos de ocultar ese reflejo para así poder estar bien con nosotros mismos.
NAVIDAD… palabra diminuta con un sinfín de significados, palabra que al mencionarla nos colmamos de emoción y de alegría sin entender a fondo la razón de esa reacción, decir navidad es pensar en un hermoso árbol decorado con luces, pero no, la navidad es más que eso, es el espíritu de cada persona, es la época en la que nos vemos como en realidad somos sin importar los problemas o rencores con los que nos afrontamos cada día y eso es lo que en verdad hace especial la navidad.
Cada entrada de diciembre, el mundo da un giro total, dejando atrás todo aquello cotidiano, todo aquello que nos impide disfrutar y gozar en plenitud nuestra vida, dejando atrás los problemas.
La navidad me encanta, como a todos, es cierto, ver a cada niño con ese brillo especial en sus ojos y una sonrisa que ilumina la más oscura de las calles, esperando con impaciencia la llegada del niño dios, ver a la gente sonriendo sin importar el frío que haga o las condiciones que los mantienen ahí.
Para mí, la navidad es MUCHÍSIMO más que eso, es más que un regalo, es más que una sonrisa, es la época en la que se puede demostrar que amas y eres amado, si es así de sencillo, pero al pensarlo me da tristeza, tristeza por saber que es sólo una época del año en donde las críticas, los prejuicios y la violencia se acaba, tan sólo un instante y nada más; y me pregunto ¿y el resto del año?, que pasaría si todos nos acostumbráramos en realidad a vivir como hermanos y no como enemigos, a saber compartir en vez de exigir, eso sí que cambiaría el mundo. Imaginar, un lugar en el que siempre se pueda salir adelante a pesar de la adversidad, un lugar en el que no importa el qué tienes sino quién eres, un lugar en el que nuestras almas pueden convivir con otras almas sin importar los prejuicios que la rodeen, un lugar en el que lo único que fluye es amor, armonía, dulzura y paz.
Sólo me queda decir, navidad…la época más bella del año para reflexionar y pedir perdón, pero no te esperes a lo inevitable, porque tal vez pueda ser demasiado tarde y ese es el verdadero espíritu de la navidad:
Creer, confiar y llegar a ser…


1 comentario:

  1. me encantoo.. simplemente me encanto!.. me gusta tu forma de ver el mundo, con solo tus escritos, puedo llegar a saber que eres una persona simpatica..
    siguee asi ;)

    ResponderEliminar